Bol Inst Mar Perú. Vol. 39 (2): e427, julio-diciembre 2024
ISSN: 0458-7766 / e-ISSN: 2810-868X
DOI: https://doi.org/10.53554/boletin.v39i2.427
Carta
Maricielo Angie Villacorta Calle1,* Jhony Raphael Urquiaga Casahuaman1
Vetzna Estefania Sagastegui Ruiz1 Renato Antonio Barba Encarnación1
1 Universidad Privada del Norte, Lima, Perú.
*Correspondencia. E-mail: joanitaurquiaga@hotmail.com
Recibido: 08-02-2024, Aceptado: 28-11-2024, Publicado: 02-12-2024
RESUMEN
Las personas han estado generando grandes cantidades de residuos que son desechados en diferentes lugares, conteniendo material orgánico como los de origen doméstico, pero también material inorgánico como metal, vidrio, medicamentos entre otros (Richard et al., 2021). Entre estos materiales, se encuentra el plástico que es muy utilizado, ya que está presente en los dispositivos electrónicos, embalajes, etc. Su producción ha crecido en las últimas décadas, alcanzando los 350 millones de toneladas a nivel mundial en el 2017, siendo Asia el continente que alcanza el 50% de producción (Khan et al., 2024). Hasta el 2010, 192 países costeros produjeron 275 millones de toneladas de plástico, de las cuales 4,8 a 12,7 millones de toneladas terminaron en los océanos debido a una gestión inadecuada (Riaz et al., 2024).
Figura 6.- Collage de microplásticos encontrados en músculo y tracto digestivo de lorna y pejerrey

